Hysek, diseño e innovación

Pocas marcas han conseguido hacerse con un hueco en el mundo del lujo como Hysek, una de las firmas más importantes en la alta relojería, a pesar de que sólo está en el mercado desde 1997. Esta marca se debe a Jorg Hysek, diseñador alemán nacido en 1953 que, tras estudiar en Londres, empezó a trabajar como diseñador de Rolex con sólo 22 años. Después pasó por las más importantes firmas de alta relojería, como Ebel, Cartier, Tiffany, Breguet…, hasta que a mediados de los noventa, y junto a Fabrice Gonet, pone en marcha su propia firma. Aunque inicialmente comenzó produciendo artículos de escritura, a finales de los noventa se lanza a la fabricación prácticamente artesanal de relojes. Todos los modelos que venda llevan su forma grabada en el reverso. La colección Kilada abre la trayectoria de esta marca y lo hace de una manera revolucionaria por el diseño atípico y minimalista.

A partir del año 2000 la marca comienza su expansión, recordando siempre que se trata de una firma que produce relojes en serie limitadísimas, a través de distribuidores de prestigio en Europa, América, Oriente Medio y Asia. En el año 2002 lanza el primer tourbillon personalizado por Hysek, con una producción de 30 unidades. Un año después diseña el modelo V-King, un reloj cuyo mecanismo se monta por un lateral en lugar de por la parte trasera. En 2004 es el turno del XX-Ray, un complicadísimo modelo con doble tourbillon, y en 2005 llega Duna, un reloj femenino con diamantes y oro rosa.

Año tras año, Hysek crea auténticas obras de arte, complejos relojes, diseños únicos y exclusivos, series limitadas de 20 unidades… Hasta que en 2007 lanza el Colosso, probablemente el reloj más complicado de todos los tiempos. Este reloj, de un tamaño acorde con su nombre, incluye un globo terráqueo en tres dimensiones en el que se puede ver la hora local o GMT. Esta es la complicación más visible, pero no la única: indica ciudades de las 24 zonas horarias relacionadas con la hora GMT y convierte las horas, cuartos y minutos en sonidos gracias a dos timbres. Incorpora movimiento de 62 rubíes, caja de oro blanco o rosa, cristales frontal, lateral y posterior de zafiro… Se fabricó en serie muy limitada, con sólo diez unidades a un precio de 355.000 euros.

En 2010 lanza otra maravilla técnica con el Abyss Tourbillon, en el que por primera vez monta el mecanismo HW03A, de creación propia. En la actualidad, Hysek también diseña y fabrica, además de relojes y productos de escritura, joyas, pulseras, gemelos, navajas suizas… En estos momentos las colecciones de alta relojería que Hysek tiene a la venta son Verdyct, Kilada, Furtif, Abyss, Colosso, X-Ray y Symphonie, y los mercados donde más triunfan son el ruso y el chino.