Audemars Piguet, alta relojería excepcional

Millenary 4101, en oro rosa

Una de las grandes marcas relojeras nació en 1875 en la localidad suiza de Le Brassus cuando Jules Louis Audemars y Edward Auguste Piguet unieron sus conocimientos para crear relojes equipados con mecanismos complejos. Su pasión por la relojería y la precisión fueron el motor que impulsó esta alianza durante décadas y hoy, 137 años después, Audemars Piguet sigue siendo una marca única. De hecho, los descendientes de los creadores de la marca siguen formando parte de los órganos de dirección de la empresa.

 

En muy pocos años Audemars Piguet fue ampliando su producción, pero serían en las primeras décadas del siglo XX cuando la marca dio el salto definitivo y se convirtió en sinónimo de lujo y calidad extrema, hasta el punto de que fue la primera que fabricó un reloj del tipo 'esqueletor' y durante años se distinguió por fabricar los modelos más finos del mundo y también los más complicados, aquellos que afrontaban los retos técnicos más complicados.

 

Superados los problemas que la Segunda Guerra Mundial provocó en la marca, durante años fue consolidándose como uno de los mejores fabricantes, produciendo modelos para marcas como Cartier, Bulgari y Tiffanys.

Ya en los años setenta la marca suiza crea un modelo de leyenda: el Royal Oak, el primer reloj deportivo de alta gama de acero, un modelo que rompía moldes al tratarse del primer deportivo de lujo no fabricado en oro. En 1986 fabrica el primer tourbillon ultraplano automático y en 1995 el primer reloj gran complicación automático. El Royal Oak ha viviendo en sus treinta años de historia continuas actualizaciones, como el Royal Oak Dual Time o el Royal Oak Offshore, obra perfecta en cuyo desarrolló la marca dedicó más de dos años de pruebas e investigación. Otra colección asombrosa en la Millenary, integrada por relojes de forma ovalada en horizontal que demuestra la capacidad de la marca para producir modelos perfcetos y elegantes, dos cualidades característica de Audemar Piguet.

 

En la actualidad, Audermars Piguet es considerada, junto a Patek Philippe y Vacheron Constantin, una de las tres grandes marcas de alta relojería. En 2008, como ejemplo de la exclusividad y grandeza de esta marca, logró que por primera vez que en el Salón de Alta Relojería de Ginebra una misma firma se llevara los tres premios: el Reloj-Joya para el modelo Millenary Pianoforte; el Reloj Calendario Completo para el Jules Audemars Ecuación del Tiempo y el Relojero-Diseñador para Giulio Papi, cofundador de Audermars Piguet-Renaud & Papi.