Gucci, puro lujo italiano

Guccio Gucci creó en 1921 la firma que lleva su apellido. Nacía así, en un pequeño taller de marroquinería y artículos de viaje de Florencia, una marca que noventa años después se ha convertido en referente en el mundo del lujo. En los años cuarenta los problemas de abastecimiento de materias primas obligó a Gucci, y a otros fabricantes italianos, a probar materiales locales, como el lino, el cáñamo y el bambú. Precisamente, el bambú fue empleado para crear el asa del bolso Bamboo Bag, que se convertiría en uno de los primeros iconos de la marca. Después de abrir varias tiendas en Italia, en 1947 creó el logo de Gucci y en los años cincuenta, fallecido ya el fundado, la firma se extendió por todo el mundo gracias a sus diseños, abriendo tiendas en Milán y Nueva York. Cuando Guccio Gucci falleció en 1953, sus hijos Aldo, Vasco, Ugo y Rodolfo se hicieron con el negocio.

 

Los años sesenta son los de la consolidación de Gucci como marca preferida de actores, personajes célebres, como Jackie Kennedy o Grace Kelly, y también los de la aparición de la doble G como logotipo. Gucci continuó con su expansión con la apertura de tiendas en Londres, Palm Beach, París y Beverly Hills. A partir de los setenta la marca llega a Asia y comienza a producir prendas de vestir, como camisas estampadas con la doble G o abrigos de piel. El lujo se fue haciendo cada vez mayor en los productos de Gucci, como abrigos de cocodrilo con hebillas de cabeza de serpiente de plata de ley o bolsos con cadenas desmontables de oro y diamantes.

 

Las disputas familiares propiciaron que la marca cayera en manos de Investcorp, una sociedad de inversiones con sede en Bahréin, a principios de los años noventa. A partir de ese momento Gucci se reinventa mezclando tradición e innovación de la mano de Tom Ford, nuevo director creativo de la firma desde 1994. Los iconos Gucci en aquellos años fueron el tacón de aguja y los vestidos de jersey de seda con adornos metálicos. En 1999, Gucci firma una alianza estratégica con Pinault-Printemps-Redoute, pasando de ser una empresa con una sola marca a formar parte de un grupo de varias marcas de lujo.

 

El siglo XXI empieza bien para Gucci, considerada como una de las marcas de lujo más deseadas, nombra a Frida Giannini directora creativa exclusiva en 2006. Explorando la rica herencia de Gucci y sus incomparables capacidades artesanales, Giannini crea una visión única para fusionar pasado y futuro reinventando iconos de la marca. Las colecciones de Gucci incluyen en estos momentos ropa, calzado, complementos, perfumes, gafas de sol, relojes, joyas, guantes, sombreros, pañuelos…, incluso complementos para mascotas.

 

Para esta temporada, Alessandro Michele, obsesionado con la búsqueda de tejidos vintage, enriqueció el desfile de mujer Primavera/Verano 2017 con jacquards que brillaron con piñas, bordados orientales y estampados de caprichosos dibujos de Jayde Fish, un ilustrador que descubrió en Instagram. La paleta de colores eléctricos y la decoración también definieron los bolsos extragrandes GG Marmont de satén y las plataformas desmontables de las slippers, inspiradas en el calzado de las cortesanas venecianas.