Bottega Veneta, del cuero de lujo en los 60 al 'prêt-à-porter' más exclusivo en el siglo XXI

Bottega Veneta nació en 1966 en la ciudad italiana de Vicenza de la mano de Michele Taddei y Renzo Zengiaro, con Laura Taddei, esposa del primero, como directora creativa. Su nombre significa 'Taller Veneciano' y su actividad inicial fue la fabricación artesanal de productos de cuero empleando una técnica conocida como 'intrecciato' que consiste en entrecruzar tiras de cuero. Desde el primer momento la calidad y la artesanía son las señas de identidad de la firma, que todavía mantiene, y para ello recurre a los mejores artesanos del cuero de Italia.

 

A finales de los años setenta Zengiaro abandona la empresa y poco después lo hace el otro fundador, Taddei, con lo que su ex esposa Laura compra la participación de su ex y junto a su nuevo marido, Vittorio Moltedo, se hacen con las riendas de la firma. El nuevo equipo pone su objetivo en aumentar todavía más el prestigio de Bottega Veneta y para ello crean un lema, 'Cuando sólo tus iniciales son suficiente', que les permite convertirse en una marca de referencia dentro del mundo del lujo, abriendo incluso una tienda en Nueva York.

 

Los años 90 no fueron buenos para la firma de Vicenza y en el año 2001 la firma Gucci la compra, pasando a formar parte del holding francés PPR. El alemán Tomás Maier se convierte en el nuevo director creativo de Bottega Veneta. La llegada de Gucci supone un cambio radical en la política comercial de la marca, que mantiene su concepto de producción artesanal, diseño innovador, materiales de alta calidad y productos contemporáneos, e incluso en el año 2006 abre una escuela de formación para asegurar una nueva generación de peleteros artesanos El cambio principal en la nueva filosofía de Bottega Veneta es la diversificación, algo habitual cuando una marca de prestigio es absorbida por un grupo más amplio cuyo objetivo es aprovechar el nombre para vender de todo. Así, en 2005 presenta la primera colección de prêt-à-porter para mujer y un año después la primera colección para hombre.

 

Lógicamente, la diversificación no queda ahí y en estos momentos Bottega Veneta incluye en sus colecciones desde fragancias a relojes pasando por joyas, muebles, accesorios para el hogar, complementos de todo tipo, como zapatos, gafas, maletas... En la actualidad, la firma veneciana es una marca absolutamente global, con tiendas diseñadas por el propio Tomas Maier y distribuidas por Europa, Australia, Asia y América, tanto en establecimientos propios como en grandes almacenes.