Icon Sheene, en homenaje al bicampeón del mundo

Barry Sheen, piloto británico campeón del Mundo de 500 cc en los años setenta, es el inspirador de esta moto tan impresionante estéticamente como lo son sus prestaciones: 250 caballos de potencia, 180,32Nm de par, motor Suzuki de 1.400cc con turbo y más de 300 km/h de velocidad punta. Este modelo, del que a partir del año 2010 sólo se fabricaron 52 unidades en una única serie, es fruto de la colaboración de muchas personas que trabajaron con Sheen durante su etapa como piloto de carreras. El chasis es obra del constructor del chasis que montaba la moto de Sheen, la preparación de cada unidad a la medida del cliente corre a cargo de Steve Parish, ex-compañero de Barry; la pintura y diseño es de Mike Fairholme, encargado de pintarle los cascos de competición.

El motor, lógicamente, es de la marca con la que Barry Sheen logró dos mundiales: Suzuki, quien aporta una impresionante máquina de 1.400 cc que traslada a la rueda trasera más de 250 CV. Al tratarse de un modelo exclusivo, el fabricante ha recurrido a los mejores materiales, prácticamente los mismos que se emplean en las motos de competición: fibra de carbono para el carenado, depósito en aleación de aluminio, suspensiones regulables, frenos delanteros monobloque preparados para detener esta bala en el menor tiempo posible... Sin duda, se ha recurrido a lo mejor para rendir homenaje a Barry Sheen, fallecido a los 52 años.

El comprador de esta moto pudo ajustar totalmente a su medida y gusto, aunque para ello tuviera que pagar un precio de 152.000 euros. Lógicamente, su valor ahora es mucho más elevado.