Imagen exterior del Niwa Hotel & Spa.

Niwa Hotel&Spa, lujo y relajación en la naturaleza de La Alcarria

La terraza situada sobre la piscina cubierta.
Disfrutar de un alojamiento de lujo y de tratamientos exclusivos en un entorno natural es posible en Niwa Hotel&Spa, un destino al que siempre sueñas con volver. Se trata de un pequeño hotel escondido en la localidad de Brihuega, un pequeño municipio de La Alcarria, en la provincia de Guadalajara. En Niwa se puede disfrutar de una estancia inolvidable para cuerpo, mente y espíritu en su maravilloso entorno. En julio hemos podido disfrutar de un fin de semana en este alojamiento, aprovechando la celebración del Festival de la Lavanda.
Masaje oriental en el jardín.

Desde el primer momento quedó claro que el trato y la estancia en Niwa Hotel son simplemente espectaculares. Las instalaciones del spa incluyen circuito privado, piscina, sauna, baño turco, ducha de contraste, gimnasio, masajes especiales corporales y faciales en manos de terapeutas filipinas, comida sana y personal-trainer, entre otros servicios. La carta incluye un increíble masaje de pies a cabeza con Miel de la Alcarria o un masaje a 4 manos, o tratamientos como un detox-antiaging. En este establecimiento todo está pensado para disfrutar, relajarse y desconectar.

Las camas son grandes y cómodas.

Las diez habitaciones son excelentes, con un mobiliario de estilo moderno, camas muy amplias (talla king-size) y cómodas, wifi, TV, caja fuerte y un cuarto de baño muy completo que ofrece un set de aseo en el que no falta nada. Al entrar en la habitación nos espera una bandeja de fruta fresca (fresas, cerezas, uva, albaricoques...) y un juego completo (albornoz, gorro y chanclas) para disfrutar del spa. El resto de instalaciones del Niwa Hotel Spa son excepcionales: jardín con tumbonas y sala de lectura con infusiones y agua a disposición del cliente sin cargo alguno. El desayuno está en consonancia con todo: fruta fresca, bollería recién hecha, diferentes tipos de leche, zumo natural exprimido en el momento, diferentes clases de pan...

Frutas en el desayuno buffet.

Detrás de este templo de la relajación está Ana Bedoya, quien después de varios años trabajando en el secto turístico decidió regresar a su Brihuega natal para poner en marcha este ilusionante proyecto. En 2008 abrió sus puertas un hotel levantado de la nada en el que se apostó por un diseño vanguardista que al mismo tiempo permitiera aprovechar al máximo el espacio disponible. El resultado es un edificio en el que dominan los colores blanco y negro, en algunos aspectos minimalista, y en el que todo está pensado para la comodidad.

Aspecto del jardín exterior.

Cuando Ana decidió abrir el Niwa Hotel Spa tenía claro que el servicio tenía que ser exclusivo para atraer a clientes de todas partes, pero especialmente de Madrid, que se encuentra a menos de una hora y muy bien comunicado. Para conseguirlo, la gerente del establecimiento decidió incorporar varias masajistas filipinas que ofrecen una amplísima carta de masajes orientales. Las parejas que buscan desconectar del estrés diario y dedicarse un fin de semana a su propio cuidado son los mayores clientes de Niwa Hotel, en el que también se celebran actos y jornadas organizados por empresas.

El hotel cuenta con aparcamiento propio, por lo que se puede estacionar el coche, olvidarse de los atascos y disfrutar de las instalaciones o bien dar un paseo por Brihuega.

Aunque el hotel no dispone de restaurante, la localidad de Brihuega ofrece a todos los visitantes una amplia oferta gastronómica típica de La Alcarria. Además, se trata de un municipio digno de ser visitado por su monumentalidad y por sus fiestas. (Texto: Pedro L. García / Fotos: P.L.G y Niwa)