Diez cosas que no hay que perderse en Lisboa

Lisboa desde el Castillo de Sao Jorge

La histórica final de la Champions League entre el Real Madrid y el Atlético quedará en el recuerdo de todos. La capital lisboeta se convierte en lugar de culto para los amantes del fútbol, especialmente los aficionados madridistas. Para ellos y para todos los que les guste viajar os recomendamos Lisboa, una de las ciudades más atractivas del mundo, cuyo encanto se mantiene intacto a través de los años. Se trata de una urbe única, que enamora al visitante al primer vistazo y que, como las buenas amantes, le engancha, obligándole a volver junto a ella. Hay una Lisboa evidente, que se descubre desparramándose a los pies desde cualquiera de sus siete colinas y que ofrece una perspectiva diferente. Aquí tenéis diez cosas que no os podéis perder:

UNO. Descubre sus “miradouros”. Una visita a la ciudad debe comenzar por uno de sus “miradouros”, a los que se llega en elevadores o tranvías, como el de Sáo Pedro de Alcántara en el Barrio Alto que divisa la ciudad con el telón de fondo del Castelo, o, justo enfrente, el de Nossa Señora do Monte que, como un espejo, refleja el encanto del Barrio Alto. Aunque el más popular es el de Santa Luzía, con sus característicos mosaicos, hoy bastante deteriorados, sobre el barrio de Alfama, con el río al fondo. Pero sin duda la mejor vista de Lisboa se aprecia desde el Castelo de San Jorge, el monumento más antiguo de la ciudad y el mejor punto de referencia. Sus orígenes fueron romanos y árabes y su aspecto similar al actual se consiguió tras la conquista cristiana. Durante mucho tiempo fue residencia de los reyes de Portugal, hasta que Manuel I se construyó un palacio más lujoso en lo que hoy es la Plaça do Comércio. Hoy es un lugar espacioso por el que pasear o contemplar la cambiante ciudad.

DOS. Recorrer Alfama y los barrios antiguos. Desde el castillo, mientras se disfruta de una imperial (el equivalente a nuestra caña de cerveza) se pueden planificar los distintos recorridos que permitirán visitar sus barrios a pie o utilizando sus peculiares transportes públicos, incluso el metro, verdadero museo subterráneo de arte contemporáneo portugués. Hay mucho donde elegir. Junto al castillo está Alfama, uno de los más antiguos barrios de Lisboa. Todavía conserva su estructura árabe, con calles en laberinto, patios y callejones. Aquí se encuentra la Catedral y se lleva a cabo la Feria de la Ladra (el Rastro). Junto a Alfama están los barrios de Castelo y Morería. Durante el mes de junio, en las fiestas de los Santos Populares, estos barrios se llenan de música, bailes y comida típica. En Bica, otro barrio histórico de Lisboa, el funicular de 1892, sube entre casas, por una calle en la que las aceras son estrechos escalones. Es un clásico subirse al tranvía número 28, que recorre, desde Chiado a Graça, los monumentos más significativos, como la Sé y el castillo de São Jorge, que flanquean el barrio.

Cafe A Brasileira

TRES: Vive la Lisboa más animada. En la Baixa lisboeta se encuentra el mayor movimiento y bullicio, así como las tiendas más antiguas y tradicionales de Lisboa. Todavía hoy se concentran aquí todos los negocios, una tradición del pasado que se puede comprobar en los nombres de las calles: Rua do Ouro, Rua da Prata, Rua dos Fanqueiros (Lenceros). Tras el terremoto de 1755, la Baixa Pombalina fue reconstruida en estilo clásico, pero muchos de los barrios medievales permanecen, con fascinantes tiendas, restaurantes y cafés. No hay que perderse subir a Barrio Alto en el ascensor da Glória. El elevador de Santa Justa, un precioso ascensor diseñado por un discípulo de Eiffel, conecta Baixa con el lujoso barrio de Chiado. Arriba queda el mirador de San Pedro de Alcántara, buen punto de partida para conocer un barrio histórico inolvidable, que cambia radicalmente por la noche y se convierte en uno de los más animados de la ciudad, con bares, restaurantes y tiendas vanguardistas, que en los últimos años se han ido instalando en la zona. Desde allí no queda lejos el Chiado, uno de los barrios más seductores de la ciudad. Centro de la vida cultural, como bien lo demuestran sus teatros, cafés con tradición literaria, como A Brasileira, librerías antiguas o el Museo del Chiado.

CUATRO. Pasea por la orilla del Tajo. Naturalmente, hay que acercarse a la orilla del Tajo, donde todo comenzó. Los viajes marítimos de los descubrimientos ultramarinos convirtieron a Lisboa en uno de los grandes puertos del mundo, el centro de un imperio que se extendía desde Brasil (por Occidente) hasta la India (por Oriente). A orillas del río, grandes monumentos recuerdan este período. Los amantes del arte contemporáneo deben dirigirse al Centro Cultural de Belém, un espacio público de arte y actuaciones que se ha convertido en punto de referencia de la cultura en Lisboa. Está situado a pocos metros de los monumentos más significativos de la Edad de Oro de Portugal: la Torre de Belém y el monasterio de los Jerónimos, las mejores muestras del estilo manuelino. Casi tan visitada o más que la torre es la pastelería Casa dos Pasteis de Belém, en funcionamiento desde 1834. La ‘culpa’ de las largas colas que se forman la tienen los irresistibles pastéis de nata, los más celebrados de Lisboa.

Hotel Pestana Palace

CINCO. Inevitable, una sesión de fados. El fado tradicional pervive en las tabernas de la Alfama y el Barrio Alto, donde nació en el siglo XIX. La UNESCO lo ha incluido en la lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad No se sabe su origen, aunque se cree que nació en la época de los grandes viajes de ultramar, cuando la música intentó reflejar el dolor por la pérdida irreparable de alguien en la mar o la incertidumbre del regreso. Estas canciones de amor, de desamor, de deseos frustrados se ambientan con una luz tenue y un silencio sepulcral que no dejan de crear misterio.

SEIS: Alójate en el mejor hotel de Portugal. ¿Te imaginas alojarte en un auténtico palacio del siglo XIX, declarado Monumento Nacional, con todas las comodidades y servicios del XXI? ¿Te imaginas un resort de lujo, reconocido como el mejor de Portugal, con frondosos jardines, una amplia piscina exterior y un completo spa con gimnasio y todo tipo de tratamientos? ¿Te imaginas una gastronomía maravillosa con productos de la tierra y especialidades internacionales, con buenos vinos y dulces? ¿Y te imaginas todo eso en el centro de Lisboa? Pues no hay que imaginar nada más. Es una pura realidad al alcance de la mano y a un precio razonable. Situado en Alto de Santo Amaro, a un paso del Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém y el Centro Cultural de Lisboa, es fruto de la recuperación del antiguo Palácio Valle Flôr. El Pestana Palace Hotel ofrece excelente alojamiento con 196 habitaciones perfectamente equipadas. Como oferta especial, el Pestana Palace propone 2 noches de alojamiento y espectacular desayuno buffet en habitación doble para 2 personas, acceso gratuito al Health Club, tratamiento VIP en la habitación a la llegada desde 203 euros.

Praça do Comercio

SIETE: Visita los establecimientos más tradicionales. Lisboa conserva locales y comercios llenos de encanto y sabor. Estos son algunos imprescindibles: A Brasileira (Rua Garret, 120, Chiado, Tel.: 21 346 95 41). Tomar una "bica" en uno de los cafés más famosos del barrio de Chiado y de toda Lisboa, "A Brasileira", junto a Fernando Pessoa, cuya escultura en tamaño real adorna una de las mesas de la terraza. Conserveira de Lisboa (Rua dos Bacalhoeiros, 34). Preciosa tienda de rancio sabor antiguo, que vende sus propias conservas envueltas en papel con su marca, así como riquísimas mermeladas caseras. En el suelo de la tienda se aprecia un ancla, uno de los símbolos marinos más frecuentes en Lisboa. Ginginha (Largo de Sao Domingo, 8 Baixa). Es el bar más pequeño de la ciudad, con apenas un mostrador de dos metros y donde se atiende como máximo a dos clientes a la vez. Solo venden chupitos del célebre licor de cerezas del mismo nombre.

OCHO. Y también los lugares más actuales. Uno de los lugares recién remodelados de Lisboa es su tradicional Praça do Comércio, más conocida como Terreiro do Paço, convertido en uno de los principales polos de la cultura y el ocio en Lisboa. Una de sus grandes novedades es el Lisboa Story Centre. La Casa dos Biscos (Rua dos Bacalhoeiros) ha sido uno de los edificios más emblemáticos de Lisboa, desde hace poco es además sede de la Fundación José Saramago, un lugar no sólo donde recordar su obra y su memoria, sino también donde conocer aspectos de la cultura portuguesa y de otros países que interesaban a este extraordinario novelista. Entre las tiendas imprescindibles, están Shoes Closet (Ruas das Galés, 31), diseño contemporáneo de zapatos basándose en un conocimiento profundo del sector y una manufactura impecable. A Vida Portuguesa desde Sempre (Rua Anchieta, 11) sigue siendo un pozo sin fondo de maravillas del país, desde una crema de manos a un aceite o una crema dentífrica como Couto. En diseño contemporáneo Design Store BCT (Plaza Príncipe Real, 20/21) es la nueva tienda de referencia. Y en moda contemporánea el espacio y atelier de la diseñadora Alexandra Moura Mais (Dom Pedro V, 77) y el ecléctico Kolovrat 79 (Rua Dom Pedro V, 79), donde podrás acercarte a los diseños (moda, joyas, complementos...) de Lidija Kolovrat, diseñadora y artista de origen bosnio habitual de las galerías lisboetas. Para complementos, sombreros y zapatos con carácter propio, nada como Amélie au Théatre (Escola Politécnica, 69-71).

Estoril

NUEVE. Disfruta la mejor gastronomía. Uno de los principales atractivos turísticos de Lisboa es, sin duda, su gastronomía. En los últimos meses se han inaugurado y renovado numerosos restaurantes y locales que completan una oferta gastronómica variada y de calidad desde hace varios años. Dicen que los portugueses conocen 365 recetas para preparar el bacalao, una para cada día del año, aunque Leonal Pereira, chef del exclusivo restaurante Panorama de la capital lisboeta, presume de haber creado la número 366, que consiste en acompañar este pescado de una espuma de vino tinto sobre mousse de patata. Otros lugares de referencia son: A Travessa. Es uno de los mejores sitios para probar y reconfortarse con la cocina portuguesa de calidad en Lisboa. Como nota diferente un servicio de transporte llamado “Pao de Forma” que traslada al restaurante a los clientes que lo solicitan con una llamada telefónica. Aura Lounge Café. De estilo sofisticado, su cocina está en manos del chef Duarte Matias y del productor gastronómico Fabrice Marescaux, con un menú totalmente inspirado en los platos preferidos por los portugueses. Bica do Sapato. Ubicado en un antiguo almacén a orillas del Tajo, continúa fiel a su oferta desde que hace unos años fuera considerado el restaurante más vanguardista de Lisboa, uno de los socios el actor norteamericano John Malkowicz. Bocca. El joven chef Alexandre Bocca trabaja principalmente con productos de temporada y ha creado un estilo culinario propio. Cantilho de Avillez. Es uno de los nuevos de Lisboa. Localizado en Chiado, es un espacio acogedor en el que convive tradición y la modernidad. La carta ofrece una gran variedad de tapas, entrantes, platos y sobremesas. Ribadouro. En una de las principales avenidas de la ciudad se encuentra una de las me-jores marisquerías por calidad y precio de Lisboa. En la capital portuguesa es muy común el concepto de cervecería donde se come marisco y pescado como es el caso. Muy buen relación calidad/precio sobre todo si se compara con los precios en España. Tavares. Se dice que es el restaurante más antiguo de Lisboa, que abrió sus puertas en 1784, y es también uno de los restaurantes más caros y lujosos de la ciudad.

DIEZ. Escápate a Estoril y Cascais. A solo media hora de tren desde Lisboa se encuentran, prácticamente unidas, Cascais y Estoril, que en su día fueron uno de los lugares más cosmopolitas y turísticos de Portugal desde el momento en el que el rey Don Luís I escogió la bahía como su residencia de verano a finales del siglo XIX. Hoy son dos destacados centros vacacionales con mucho ambiente y estupendas playas, especialmente recomendados por Jetcost. En Estoril sigue siendo visita obligada su célebre Casino y en Cascais recomendamos la visita y el alojamiento en la recién inaugurada Pousada de Cascais Fortaleza da Cidadela, un hotel de lujo ubicado entre los muros de la histórica fortaleza de la ciudadela, en el centro de Cascais, construida originalmente en el siglo XVI. Es un lugar donde lo antiguo y lo moderno se unen, con muchas de las habitaciones situadas en el antiguo cuartel, lo que convierte a cada una en una experiencia diferente, mientras que otras, más modernas, gozan de magníficas vistas del mar y de los vastos espacios del patio interior. Otra recomendación muy personal: tomar unas sardinas asadas en el pequeño chiringuito que hay frente al faro de Santa Marta y la Casa de Santa Maria de Cascais. Las sardinas son buenas, pero la vista es espectacular. (Fuente: E. Sancho/Open Comunicación)