Girona, Temps de Flors

Las recias piedras milenarias de Girona, que vieron pasar iberos, romanos, carolingios, musulmanes, judíos y cristianos se engalanan y aligeran en el mes de mayo cuando sus calles, plazas y monumentos acogen la muestra 'Girona, Temps de Flors' en la que millones de plantas y flores adornan sus lugares más emblemáticos creando alfombras, tapices y esculturas con coloridas flores como protagonistas.

 

Este año, y ya van 58 ediciones, la capital gerundense cuenta con más proyectos florales que nunca y ofrece un total de 145 espacios florales distribuidos en 84 patios, 51 exposiciones florales y diez jardines, y recupera espacios emblemáticos para la ciudad como el claustro de Sant Pere Galligants, la Rambla de la Llibertat o el puente de las Peixateries Velles. También hay nuevas exposiciones en la iglesia del Sagrat Cor, la Casa Norat, que es una casa modernista que este año celebra su centenario y que está recién rehabilitada, o el barrio del Mercadal, que tiene una importante exposición en la plaza de Santa Susanna y que cuenta con un concurso de balcones. Para esta edición, se incorpora al itinerario del festival los barrios de Vista Alegre y calle del Carmen, y se ha preparado una decoración especial para las principales rotondas de acceso a la ciudad, para dar la bienvenida a todos los visitantes que lleguen a la ciudad en coche.

 

Como tanta flor y tantos bellos espacios pueden abrumar al visitante, el Ayuntamiento ha definido para esta edición los diez espacios imprescindibles que el visitante no se puede perder: la Catedral –escaleras y claustro–, la iglesia de Sant Feliu, los Baños Árabes, las Sarraïnes, la plaza de los Jurados, la iglesia de Sant Martí, Sant Nicolau, la casa Lleó-Avinay y los Jardines dels Alemanys-Torre Gironella. Un itinerario adaptado facilita la visita a las personas con movilidad reducida y la tecnología se ha incorporado en forma de códigos QR, que facilitan información al público a través de sus teléfonos móviles.

 

El Ayuntamiento también ha apostado un año más por programar actividades paralelas que potencien y amplíen la oferta del 'Girona, Temps de Flors'; se celebra la segunda edición del Girona A Cappella Festival, el Día Europeo de la Ópera y se promociona el patrimonio cultural de la ciudad. Además, se mantiene el tradicional concurso de fotografía digital, pero se añaden el primer concurso SmartFilms Girona y el primer concurso de Instagram sobre el "Girona, Temps de Flors". Todo el tejido social de Girona se incorpora al festival, con decoración de escaparates, balcones, menús temáticos y un buen número de actividades paralelas. 150 establecimientos comerciales participan en el concurso de escaparates y decoración interior, lo que supone un aumento de más del 40% en relación a los 84 que participaron en la pasada edición. Iniciativas originales Girona tiene todo el encanto de las grandes ciudades, pero sin multitudes; una ciudad hecha a medida humana para distraerse en todas las vertientes: calles, fiestas, oferta cultural, restaurantes, servicios turísticos, acontecimientos, festivales... Sus autoridades y sus empresarios son, además, originales y emprendedores. 'Girona, Temps de Flors' es un buen ejemplo, pero no es el único.

 

Situada entre el mar y la montaña, Girona goza de un emplazamiento privilegiado. El Barri Vell es uno de los centros históricos más evocadores de Cataluña, con elementos únicos en Europa: muralla carolingia, el barrio judío, uno de los mejor conservados, y la grandiosidad de la nave gótica de la Catedral, la más ancha del mundo. El románico ha dejado magníficos ejemplos en Girona. Destacan el Palacio Episcopal, el Convento de San Pedro Galligans, del siglo XII; la Iglesia de San Nicolás o la Colegiata de Sant Feliú. El Convento de Sant Doménech, gótico, fue fundado en 1253. La primera imagen de este Barrio Viejo es el mosaico colorista de las casas sobre el río Onyar. Le siguen las escalinatas de la Catedral y la iglesia de Sant Feliu, unidas a la elegante sobriedad de edificios románicos como el antiguo monasterio de Sant Pere de Galligants o los Banys Arabs.

 

Una referencia constante del perfil de la ciudad es la imagen de la Catedral, que tiene la nave gótica más amplia de Europa. Se eleva junto a uno de los espacios más singulares, el Call, el antiguo barrio judío. Girona tiene también seis museos que poseen un fondo patrimonial de gran interés. Girona, rodeada durante siglos de murallas ha escrito su historia a través de las fortificaciones. La situación estratégica, la necesidad de defenderse y los episodios bélicos sufridos a lo largo de los siglos han marcado su fisonomía. La rehabilitación de la muralla que fue reforzada por Pedro IV el Ceremonioso en 1362, ha convertido parte del sistema defensivo en un itinerario excepcional que permite disfrutar de una perspectiva diferente de la ciudad. Desde las torres, convertidas ahora en miradores privilegiados, se puede gozar de las vistas espectaculares de Girona y sus alrededores. El Castillo de Montjuïc se erige en la montaña de mismo nombre. Durante la Guerra de la Independencia sufrió la virulencia del asedio de las tropas francesas. La panorámica de la ciudad y comarca desde el castillo es magnífica.

 

Y si tanta visita despierta el apetito, se está en el lugar ideal. En Girona se puede probar un amplio número de cocinas: catalana, de autor, mediterránea, oriental, de mercado, vegetariana, vasca, de fusión... Y además, la ciudad se halla en una zona con un gran dinamismo culinario y goza de una posición geográfica que le permite disponer de una gran variedad de ingredientes y de productos de alta calidad llegados del mar y de la montaña. Girona se convierte en una ciudad receptora y emisora de profesionales, nuevas técnicas, nuevos platos, ideas y conceptos. Hoy en día, Girona, sus comarcas y Cataluña son uno de los principales focos de la creación gastronómica mundial. No hay que olvidar que un restaurante situado en las afueras de Girona, el Celler de Can Roca, ha sido elegido como el mejor del mundo recientemente y que en toda la provincia se reúnen 19 estrellas Michelin, repartidas entre 15 restaurantes.

Fuente: Enrique Sancho (Open Comunicación)