Tres propuestas singulares para escaparse en Semana Santa‏

Cuando los escaparates de las agencias y las páginas de los periódicos comienzan a inundarse de propuestas viajeras para Semana Santa, la elección no se hace fácil. Sin embargo, una nueva agencia quiere romper los tópicos y sugiere destinos y fórmulas para viajar realmente originales, en los que uno mismo hace sus reservas y planifica su viaje. Aquí destacamos tres de las ideas de Exoticca (www.exoticca.com) para las primeras vacaciones del año.

India, el país de los prodigios

Los antiguos viajeros griegos dejaron boquiabiertos a todo Occidente con sus relatos sobre lo que encontraron más allá del Indo: hombres de varias cabezas, gusanos enormes, unicornios, hormigas gigantescas... Hoy no es posible ver semejantes prodigios pero los occidentales siguen quedándose mudos de admiración y sorpresa al contemplar el despliegue de colores de las ciudades hindúes y el desfile de personajes inimaginables que se asoma en sus bulliciosas calles: encantadores de serpientes, hermosas mujeres enjoyadas de los pies a la cabeza, domadores de elefantes, sacerdotes del sol, monjes jainistas completamente desnudos (“vestidos de cielo”, dicen ellos), monos, camellos, mendigos con terribles mutilaciones, conductores de ricksaws casi suicidas...

Exoticca propone un recorrido de lujo para Semana Santa que incluye la visita a Jaipur, la ciudad rosa y capital de Rajastán, el estado de los maharajás. Es famosa por su Palacio de los Vientos, una inmensa y bellísima fachada de color rosa, con 953 ventanas por las que las damas encerradas en palacio podían contemplar el mundo sin ser vistas, y el Fuerte Amer, accediendo a él, como se hacía en los viejos tiempos, a lomos de elefantes y una vez dentro recorriendo las dependencias del Palacio Jagmandir, Jaimahal y el templo de Kali con sus jardines. Tras Jaipur, imprescindible visita al atardecer al Taj Mahal en Agra, y antes, de camino, Fatehpur Sikri, una impresionante ciudad fantasma donde se encuentra la tumba de Salim Chisti, el Punch Mahal. El imponente conjunto del Taj Mahal, además de ser considerado el más sublime edificio consagrado al amor, es considerado el más bello ejemplo de arquitectura mogola, estilo que combina elementos de las arquitecturas islámica, persa, india e incluso turca. El monumento ha logrado especial notoriedad por el carácter romántico de su inspiración. Aunque este templo parece eclipsar otros edificios, vale la pena visitar también el Fuerte de Agra, considerada la fortaleza más importante de la India, en la que vivió y gobernó la Dinastía Mogol. La última etapa del viaje trascurre en Delhi, la capital de India, en la que hay mucho que ver: el viejo y nuevo Delhi, incluyendo el Fuerte Rojo, la mezquita Jama Masjid, el Raj Ghat y Chandi Chowk, la Mezquita Qutub Minar, la importante Puerta de la India, el Monumento de Marcha de Sal, Connaught Place, los edificios gubernamentales y la residencia del presidente del país.

Una de las peculiaridades de este viaje de lujo de nueve días de duración/siete noches es que los vuelos se hacen con la compañía Royal Jordania, por lo que a la ida se hace una escala en Amman, capital de Jordania y se dispone de un día entero para conocer esta apasionante ciudad. Además de esta forma el trayecto se hace más corto. El viaje cuesta a partir de 995 euros, e incluye vuelos, 7 noches de alojamiento en hoteles de categoría lujo, desayuno en el hotel, traslados en vehículo privado con aire acondicionado, visitas con entradas según indicado en el itinerario con guía de habla hispana, tasas aéreas y de carburante y seguro básico de viaje. También se puede contratar media pensión o pensión completa.

Praga, una ciudad que atrapa

Como esas muñecas rusas que se esconden una en otra y que en su versión checa llenan los puestos de artesanía que hay en cada rincón, en Praga se agolpan varias ciudades. A un lado del Moldava, que más que separar da la dimensión y perspectiva adecuada a cada parte de la ciudad, Staré Mesto (Ciudad Antigua) y Nové Mesto (Ciudad Nueva –nueva para Carlos IV, quien la fundó en el siglo XIV–) y en la otra orilla Malá Strana. Pero cada una de ellas, como en las matriushkas, esconde otra. En Malá Strana, con sus montes boscosos y sus calles empinadas, está el castillo, que es una ciudad en miniatura y donde se concentra, ayer como hoy, el poder del Estado. Y en la ciudad antigua se esconde Josefov, el barrio judío, el gueto natal de Kafka, tan ignorado en vida y al que hoy se le rinde homenaje en toda la ciudad.  Praga no es una ciudad llena de monumentos, es un monumento en sí misma.

La propuesta que hace Exoticca en Semana Santa, una época perfecta para, además de todos los tesoros de Praga, descubrir los Mercados de Pascua que ofrece la ciudad en estos días, lugares pintorescos donde encontrar bienes tradicionales y artesanales y comida típica, entre muchas otras cosas, incluye vuelo internacional con Czech Airlines Madrid - Praga – Madrid, 3 noches de alojamiento en hotel Panorama 4*, en habitación superior (con acceso ilimitado a su spa y piscina interior), desayuno en el hotel, traslados con guía local de habla hispana, visita de medio día con guía de habla hispana por Praga y entrada al castillo, tasas aéreas y de carburante y seguro básico de viaje. Excepcional precio a partir de 395 euros.

Las ciudades de los zares

La capital de la República Rusa, Moscú, está rodeada por colinas que circundan la ciudad en la que se mezclan con un gusto exquisito monumentos, parques y zonas residenciales con preciosos jardines. A lo largo de tres días se puede conocer a fondo el centro histórico moscovita o “Kitaï Gorod”, con grandes avenidas flanqueadas por majestuosos edificios de diferentes estilos arquitectónicos; la impresionante Plaza Roja, donde se encuentra la Catedral de San Basilio, el Mausoleo de Lenin, los famosos Almacenes Gum, la Universidad Lomonossov (un impresionante rascacielos en el antiguo Monte Lenin, exponente del llamado “gótico estalinista”) y muchos otros monumentos. También se debe dedicar tiempo a recorrer el Kremlin, recinto amurallado origen de la ciudad, a cuyo alrededor fue creciendo. Aquí se encuentra el Consejo de Ministros, el enorme Cañón Zar (que nunca fue disparado), la monumental Campana Zarina, así como las Catedrales de la Asunción, la Anunciación y San Miguel Arcángel. Otra visita imprescindible es la Galería Nacional Tretiakov, magnífica pinacoteca especializada en obras rusas de artes plásticas, desde antiguos iconos del siglo XI hasta creaciones de los artistas y escultores más modernos.

Tras la poderosa figura de Pedro el Grande, zar de todas las Rusias y el hombre que colocó a su país entre las grandes potencias de la época, se descubría una personalidad culta y refinada, una preocupación constante por sacar a los rusos de su sistema medieval y una obsesión casi enfermiza: el agua. Buena parte de esa obsesión logró canalizarla con su pasión por la navegación, con la necesidad imperiosa de conseguir para Rusia una salida al Báltico y con la construcción de una “Venecia del norte” en San Petersburgo. Debido al asedio de 900 días sufrido durante la Segunda Guerra Mundial que destruyó buena parte de la ciudad, ha sido necesaria una profunda reconstrucción que se hizo siguiendo la estructura y estilos del orden clásico estalinista. San Petersburgo, la antigua capital rusa durante casi mil años, es la segunda ciudad más importante de Rusia después de Moscú, y sin duda la más bella de todas. Fue fundada por Pedro I “el Grande” en 1073, permaneciendo como capital del Imperio Ruso hasta 1918, año en que Lenin devolvió la capitalidad a Moscú. En 1914 se le dio el nombre de Petrogrado, el cual conservó hasta 1924, cuando con motivo de la muerte de Lenin tomó el nombre de Leningrado. Tras el triunfo de la Perestroika, volvió a recuperar su nombre original de San Petersburgo.

Durante tres días habrá tiempo de visitar la Fortaleza de Pedro y Pablo, en cuyos sótanos se confinaba a los disidentes del Imperio Zarista y realizar un recorrido por sus principales avenidas para contemplar sus monumentos y ver cómo se desarrolla la vida en esta cosmopolita ciudad, construida sobre cuatro islas y atravesada por el río Neva y sus múltiples canales, salvados por más de 400 puentes. Una escala de honor merece el Museo del Hermitage, emplazado en lo que fue Palacio de Invierno de los Zares, en la actualidad está considerado como una de las tres primeras pinacotecas del mundo, junto con el Museo Louvre en París y el Museo del Prado en Madrid. Sus casi 5.000 salas dan una idea aproximada de su extensión, y albergan importantísimas colecciones de pintura de todas las escuelas conocidas a través de los siglos, además de esculturas y antigüedades.

Para Semana Santa, Exoticca sugiere un viaje excepcional que permite visitar con tiempo Moscú y San Petersburgo y desplazarse de una a otra en el tren diurno de alta velocidad que atraviesa parte de la Rusia profunda admirando sus paisajes. El viaje de ocho días/siete noches, incluye vuelos de Lufthansa, traslados, el viaje en tren, alojamiento en hoteles de cuatro estrellas con desayuno, visitas, tasas aéreas y carburante y seguro básico de viaje. El precio es a partir de 895 euros y hay la posibilidad de numerosas excursiones y visitas opcionales en ambas ciudades y sus alrededores. (Fuente: E.Sancho/Open Comunicación)